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martes, 21 de octubre de 2014

GENIAL URUBKO

 Título convencional para un hombre nada convencional; en efecto, el viernes por la tarde pudimos disfrutar de la proyección, comentarios, música en directo y sesión de fotos ofrecidas por uno de los mejores himalayistas del mundo, el grandísimo Denis Urubko.
Comenzó la proyección con un reportaje sobre  las carreras de montaña que utiliza como preparación para sus expediciones al Himalaya, haciendo los comentarios en inglés y siendo traducido al euskara por su compañero de expediciones Alex Txikon. Continuó con otro reportaje sobre la ascensión al Kanchenjunga realizada esta primavera; bien, todo normal; lo curioso fue cuando se dirigió a su bolsa y extrajo ¡una flauta!.
Con FotoIosu
Mientras continuaba la proyección, acompañó las bellísimas imágenes de la montaña con una relajante música interpretada por él mismo, y aquí yo simplemente aluciné; pensé en los inicios del cine, cuando a falta de medios se proyectaban las películas mudas y en la sala  se interpretaba la música con un piano o una orquesta. Ahora tenemos todos los medios técnicos a nuestro alcance, pero Denis Urubko decide interpretarla él mismo para todos nosotros  ¡conmovedor, alucinante, genial, CHAPEAU!!!!.
Sin embargo, esta no sería la única sorpresa; cuando tras la proyección se acabó el  turno de preguntas, hubo oportunidad de sacarse fotos con él; a mí no me gusta que me hagan fotos, pero en esta ocasión yo quería una junto a este mito de la montaña, así que pregunté a mis amigos  si nos quedábamos para sacarnos una; y aquí es cuando volví a alucinar. 
Había bastante gente para hacerse la foto, por lo  que guardamos turno, siendo de los últimos en sacarnos y así pudimos ver cómo iba posando: los primeros se colocaron de forma tradicional, de pie y en fila; a los siguientes les propuso hacerla agachados; con los siguientes se fue a una grada del frontón, sentados; con los siguientes siguió en la grada pero cogió su bolsa y escenificó una partida; con los siguientes sentados pero en otro sitio...todo esto a una velocidad de vértigo.   Yo iba pensando: "¡Dios, pero si este tío no para! ¿cómo nos tocará a nosotros?"
Nunca había visto nada igual;  para cada fotografía cambiaba de ubicación, de pose, de escenificación… Yo creo que ni las modelos mejor pagadas se involucran de tal forma en su trabajo delante de una cámara.
Salí de la proyección impactada y fascinada.  Lo más fácil hubiera sido proyectar sin más y posar para las fotos de rigor en estilo batallón de fusilamiento, pero de eso nada.  Lejos de convertir la sesión en un puro trámite sin más,  Denis Urubko se reveló como  una persona totalmente creativa e identificada al cien por cien con lo que hacía, generosa en su esfuerzo,  imaginativa, expresiva, espontánea, sensible... 
Fue todo un placer poder verle, así que doy las gracias a la Gorbeia Suzien por traerle, a Alex Txikon por su inestimable traducción, a Ramón Ferrer por publicitar la prueba y sus actividades, y a Iosu  Juaristi por sacarnos la foto.
¡Suerte, Alex y Denis en vuestra próxima expedición y en todas las siguientes!!!

NOTA: Alex Txikon contó que Denis Urubko aprendió a tocar la flauta esta primavera en la ascensión al Kanchenjunga, y que estar con él en la tienda mientras practicaba no fue precisamente fácil !!!
Arantxa

miércoles, 17 de septiembre de 2014

MI UTMB. POR MARTÍN SCOFIELD

¿Qué decir de esta carrera que no se ha dicho ya?  Épica, preciosa, dura y cruel.  Cruel para los que con su múltiples cortes de tiempo vieron truncado su sueño.
Hoy, a unos pocos días de la prueba casi me suben las lágrimas a los ojos pensando en lo que fue, sin duda, el esfuerzo físico más grande que he tenido que hacer en mi vida.  Mi forma de hacer esta carrera no es la más idonea, quizás.

Me había preparado bastante bien para la prueba al principio del año, aunque no había hecho una carrera larga en muchos meses.  La ultima el “Osan extrem” en Abril. Y un par de vueltas al Posets.  En las 6 o 7 semanas antes de la prueba me había caído 3 veces con lesiones de rodillas, muslo, costillas.  Los días de antes tenía una contractura fuerte en la pierna.  Bueno, al final una lástima.  A ver si hay suerte.

Llegamos Óscar Plasín, Pablo Cofrades y el famoso Ramón Ferrer a Chamonix el miércoles anterior.  Quedamos con Luis Alberto Hernando y Nieves allí, Ramón iba de apoyo a su intento.  El ambiente en Chamonix genial, precioso.  Fue curioso ver a la gente acercarse a Luis para hacerse un foto o para firmar un autógrafo.  Luis con una simpatía y humildad con todos alucinante.   Al día siguiente me encuentro con Timmy Olson, comiendo en la misma cafetería y él también muy muy amable.  Gran hombre.  ¡No sé si esto pasaría con las estrellas del fútbol!

Al día siguiente a coger dorsales y al control de material. .  Super bien organizado.  Magnifica la organización.  ¡Y las vistas!  ¿He hablado de las vistas?  En Chamonix la montaña casi toca el pueblo.  Me quedé enamorado del sitio. Visita a la feria.  ¿Compro nuevos pantalones para correr?  No tengo nada claro que llevar y llevo todo el día dando vueltas al tema de la ropa.

Ya me empieza a molestar, la pierna, la rodilla, la cadera.    Supongo y espero que son nervios, pero con los dolores que había tenido hace nada por mis caídas ¿quien sabe?  Pienso que tengo solo un 50% de posibilidad de llegar siquiera al primer avituallamiento.

El día grande llega.   Ir a Chamonix de nuevo a dejar la bolsa.  Descubrimos que no se puede dejar hasta la 1:00pm.  ¡Vaya!   Todos los planes de poder comer muy pronto y dormir una gran siesta fuera.  Había que perder el tiempo sentado un un banco en Chamonix.   Comer, pasar tiempo.  Esto es lo peor de la carrera, esperar tanto.
 
Todo controlado
Estamos en la salida al menos una hora pronto, después de tener bastante suerte de encontrar un sito para aparcar en el parking de Grepón.   Montón de gente.  Se pone a llover, y mucho.  Algunos ponemos la chaqueta, otros no, como Óscar, y se calan totalmente.
  
La salida un poco deslucida por la lluvia que cae.   Había esperado las lágrimas de emoción con la música, pero no vinieron, me preocupaba la lluvia demasiado.

Salimos bien, en buena posición.  ¿Llegaría al primer control?  ¿Aguantaría la pierna?  Rápido hasta les Houches, pasamos delante de nuestro Hotel y saludo a la dueña con un “ Bonjour, Madam”.  La lluvia se intensifica.   Subida y bajada por la estación de esquí.  El terreno todo barro.  Montón de caídas.  Esto se pone difícil.

Llego bien a Contamines.  Creo que con 40 minutos sobre el tiempo de corte.   Quería coger un colchón.   Esto es de vital importancia para corredores del montón como yo.  No puedo exagerar la importancia.  En los próximos controles solo incremento un pelín mi colchón.   Subida grande ahora, eterna, a Balme donde había una hoguera con gente secándose la ropa.    Dura, dura con la lluvia y la noche, y larga, sin fin.  Hasta Croix de Bonhomme.   Bajada a Les Chapieux.   Creo que ya perdiendo mi colchón.

El nuevo día me sorprende ya en el Col de Seigne en Italia.  Unas vistas espectaculares.  Quería hacer fotos pero estaba empañada la cámara del teléfono.   Genial el valle hasta Lac Combal, la montaña nevada preciosa de verdad.

Pronto arriba de Courmayeur en col Chècrouit con un coro cantando.  No paro, tengo prisa, quiero un buen colchón para poder estar un rato en la base de vida.
La bajada, técnica y empinada, pero genial.  Disfrutando.  Demasiado.  Bajo muy deprisa y mi rodilla me da un primer aviso.   Pero sigo, quiero ganar tiempo.
Courmayeur.  Aquí las vistas de la cara sur de macizo son para quitarse el hipo.  Nunca había visto algo así.
Aquí coincido con Antonio, que había terminado el Aneto Posets conmigo cuando yo iba de escoba.   Iba a esperarme, pero le dije que se fuera, ya había estado 30 minuto allí.

Luis A. Hernando
Aquí cometo varios errores: 1º Cambiarme a una zapatillas que había llevado solo 3 o 4 veces , de 5 a 14 km de máximo, que incluso en estas distancias me había causado una ligera “molestia”.  2º Quedar en la base mucho tiempo, hasta 10 minutos antes del corte.

Subida por el pueblo con todo el sol.  Agua fresca en una fuente.  La sensación al beber no intento describir. Me acuerdo, no sé si ahora o antes, pensando que el día era de los más emocionantes de mi vida, solo superado por el día de mi boda (¡de verdad!)  y los nacimientos de mis hijos.   Estaba con una ilusión tremenda. 

Dura es la subida al refugio de Bertone. Aquí son aún mejores las vistas.  Sabía que tenía que volver con la familia.  Preciosa,  La gente ya sufría por el calor.  Genial el camino ya hasta Bonatti.  Pero no podía correr  ¿Qué me pasaba?   Me quedo sin fuerzas, las ganas se me escapan.  El momento más bajo de la carrera.

Aquí ocurrió lo que sin duda fue la clave de la carrera para mí y no sé si sabré explicarlo bien.

Si hay una cosa que he aprendido en el mundo de las ultras es que hay momentos MUY malos, y que estos momentos al final pasan si sabes gestionarlos bien.   Estaba sin fuerzas.  Me sentí.  Mucha gente me pasó, corriendo, trotando, andando.  Sabía que no podía terminar la carrera.  Creo que llega un momento en que esto ya no te importa ni siquiera.  Estás tan cansado que no puedes hacer nada.   Solo quieres parar, dormir y mañana pensar.  Hundido.

De repente tuve una experiencia que solo puedo calificar como una iluminación.  Suena ridículo y no lo puedo explicar pero de repente tenía la certeza que iba a ser Finisher.  Me vino a la cabeza una sensación de serenidad, sabía que todo iba a salir bien.  Ahora, al escribir me ponen los ojos con lágrimas al pensar en este momento.  Había un antes y un después.   Me tomé un par de Clif Bloks ( son como caramelos energéticos) y empecé a correr.  Pero correr de verdad.   Pasé un par de senderistas americanos y me animan.   Les comento que voy a terminar, y uno dice “ no te conozco pero estoy seguro que lo vas a hacer”.  Hay algo en sus voz, una sinceridad, que me llega hondo.  Les doy las gracias, de verdad, y sigo.

Pablo, Martín y Oscar
En esta prueba, más que en cualquier otra, el público es simplemente alucinante.   Te animan, te llaman por el nombre, te ven la nacionalidad en el dorsal y te hablan en inglés, o español o lo que sea.  Los críos quieren chocarte la mano.  Los pueblos se llenan de gente con alegría y entusiasmo.  Solo para ver esto merece la pena UTMB. Estoy seguro que todos los corredores han sentido este aprecio y calor del publico, que realmente es conmovedor.
Adelanto a montón de gente.  Voy ligero, feliz, imparable.  Como, bebo e acelero.  Animo a muchas a correr como yo.   Las vistas de este camino son probablemente las mejores que he disfrutado en mi vida.  La éxtasis sigue y llego bien a Arnuva.  Del Infierno al Paraíso en pocos kilómetros.
Empieza la subida a Gran Col Ferret en compañía de un inglés, Gary.   Subo bastante bien, frío arriba, y niebla.  Se forma un pequeño grupo al bajar con un francés también.  Charlando con alegría.   Ahora con la niebla es un poco más difícil seguir.  Bajar, bajar, dar vueltas y por fin llegamos a La Fouly.   Iba toda la prueba sin mis hojas de tiempos de paso que habían sido destruidos por la lluvia.  Llegamos con escasos 20 minutos creo.  Gary va más lento.  Nos agrupamos de forma espontanea un grupo de todos los países y salimos a ritmo de marcha rápida.   Ahora veo que hay dos tipos de personas:  Las que aún tienen  piernas que pueden correr en las bajadas y llanos y las que no.   Soy del primer grupo pero voy a ritmo de los no ya no pueden correr.  Error.
Tim Olson
Ya bien entrada la noche y por una zona con cortados a la derecha llegamos a un pueblo en Suiza. ¿Praz de Fort?  ¿Campex?  Precioso.   Hay un avituallamiento espontaneo dando té y café.  Paro con los demás del grupo pero no tomo nada.  Debemos ir más de prisa.   Un subida eterna al Lac Campex.  Empiezan las alucinaciones.   Veo formas, dibujos en las piedras, personas, animales, como en pinturas rupestres.  Ya me pasó el año pasado en el Grand Raid Pyrenees.   Esta vez veo también edificios.  Veo justo arriba en el bosque un edificio.  ¡Ya hemos llegado!  Pero no, al acercar se desaparece.   Y otra vez veo el edificio, y otra vez.  Parece totalmente real.  No lo imagino, lo veo de verdad.  Pero es  mentira, es un espejismo.  La hora de cierre se acerca mucho, me empiezo a preocupar, ¿Llegaremos?
Por fin llega el edificio de verdad.  Nos sobra poquísimo tiempo.¿Quince minutos?   Las alucinaciones son divertidas pero me hacen dudar de la realidad, así que tomo un buen tazón de café para intentar despejarme.  Salimos justo unos minutos antes del cierre Gary y yo.  Me paro a ajustar una cosa, a cambiar pilas.  En este momento creo que igual somos literalmente los últimos corredores en la carrera.   Hablamos de la necesidad de conseguir un colchón de tiempo.  Empiezo a correr, es bajada.  Adelanto a mucha gente  Gary intenta y al principio bien.  Tengo que parar a esperarle, le resulta muy difícil correr.  ¿Qué hago?  Me adelantan muchas de las personas que acabo de adelantar yo.  Me sabe mal.  Me alcanza por fin.  Le resulta difícil no torcerse el tobillo, dice.  Veo que no puede correr apenas.   Bueno, empiezo a tirar fuerte en la subida.  Dura subida, pero tengo piernas.  Gary sube bien.  Cada vez adelantamos a más personas.   Voy bien, concentrado.    Veo que pierdo a Gary de nuevo.  Un poco más lento.  Tiro de nuevo.   Por fin arriba.  No llega Gary, no llega.  Espero y espero.  Me adelantan otra vez montones que había pasado antes.    Hay gente que quiere dormir arriba.  Pienso que es muy mala idea.   Hay que descansar en controles.   10 minutos arriba esperando.  Por fin llega.   Está muy cansado.  Empezamos la bajada.   Gary va muy despacio.  Sé que yo podría ir más deprisa.  El tiempo se me está escapando.  Miro el reloj.  Tengo que hablar con él.   Decido hablar en media hora, a ver como vamos.

Llega el momento de la verdad.  Gary está muy cansado, no sé si piensa bien ahora, parece en otro mundo.   Baja muy despacio.  Le digo “Gary, pienso que es posible que no llegues al próximo control a tiempo.   Realmente quiero acabar esta prueba y aún puedo correr.    Voy a tirar solo a mi ritmo.  Te espero abajo hasta las 6:30 y luego me voy.”   Él está de acuerdo.  Le digo que no me gusta tener que tomar esta decisión pero no veo otro remedio. Está de acuerdo con mi decisión.
No tiene sentido que cortan a los dos, pienso.  Lo único es que va muy cansado.  Espero que no tenga problemas con caídas y que no le pase nada andando así.   En realidad no es un sitio peligroso, no hace frío, casi es de día,  hay mucha gente alrededor si pasara algo y está cada vez cerca de la civilización.  Con cierto sentido de culpabilidad me lanzo cuesta abajo solo.    Me lo he pasado bien con él y ha sido un compañero agradable.  Él había terminado UTMB el año anterior y reconoció que no estaba tan en forma este año. ( Al final se retiró en el próximo control, me aseguro que estaba bien y no perdido al preguntar en Chamonix más tarde).

Aquí empieza a dolerme la rodilla.  Bajo en poco tiempo a las afueras de Trient y veo llegar el autobús que va a llevar a los cortados.  Pero hay que bajar al centro del pueblo, y queda mucho.  La bajado por escalones me destroza la rodilla.  Dolor en cada paso.  Llego, como y salgo.  Tengo 20 minutos de colchón solo.  Ya no espero a Gary, ha pasado las 6:30.
Ahora toca concentrarme a tope.   Arriba a toda velocidad.  Consigo adelantar.  Arriba, arriba. Me duele la rodilla mucho ya.   Catogne.  Control arriba y pregunto al sanitario si tiene una venda para vendarme la rodilla.  Dice que debo llevar yo. “Control de material” dice, de broma creo.  ¡Claro que llevo!  Me pone el vendaje.  Pregunto si es fácil llegar abajo en la hora, o algo así, que me queda.  Me dicen que se puede llegar pero que hay que darse prisa.   Esto es la dificultad que tiene UTMB.  Parece que los tiempos de corte son más fáciles al final.   Pero NO ES ASÍ.  Al final vas cansado y muchas veces estás tocado de algo   Los tiempos al final son muy justos.  Si tienes las piernas que no te dejan correr estás perdido.   Ya me empiezo a preocuparme de nuevo.  Concentración a tope, a correr todo lo que puedo.  Dolor tremendo en la rodilla.   Adelanto a gente, aviso a algunos que tiene que darse prisa, muchos ya no pueden correr.   En el bosque, no veo por donde va el camino, me tiro por un sitio, ¿es el correcto?  Bueno, veo otra bandera y más o menos bien, pero no está marcado cada paso en todos los sitios, o así me parece.  Escucho abajo el ruido de Vallorcine.  Por fin salgo del bosque y con toda la velocidad que tengo llego al control.  15 minutos sobre el corte.  Menos mal que tenía un colchón de 20 en Trient, ¡sino estaría fuera!  En UTMB echan a la gente sin piedad.  Yo creo que si llegas un minuto tarde te quitan el dorsal.  ¡Que todo el mundo lo tenga claro!  ¡No apures los cortes,  son inflexibles¡  Bebo y pregunto allí a un hombre que tal el tramo al próximo corte, La Flégère.   Su respuesta me llega hondo, me deja helado:  Se puede llegar, dice, pero el tiempo que dan es bastante justo.  Veo en su cara que no miente.   Salgo a toda prisa.   ¡No me van a cortar!  ¡Ni en km 31, ni 150, ni 160!  Se convierte en mi obsesión.

De aquí a meta es el esfuerzo físico más grande que he hecho en mi vida.   Unas horas antes bajo la cara norte del Montblanc en Italia había decido acabar a toda costa.  Ahora tengo que hacerlo de verdad.  Empiezo a andar con los bastones a una velocidad de locura, realmente rápido.  Adelanto a mucha gente.  No paro, máximo esfuerzo.  Pisando la linea roja continuamente.  Llego a Col des  Montets  y empiezo la subida al Tete aux Vents.  Hay mucha, mucha gente.   Mi objetivo es adelantar a todos.  Pongo todo mi esfuerzo, el corazón al máximo como si fuera un km vertical.  No puedo dejar nada en reserva.  Las vistas son fantásticas aquí.   Se empieza a empinar la subida.  La rodilla me está chillando todo el tiempo, el dolor es como un cuchillo clavándose.  No sé si me estoy rompiendo para siempre.  Me da lo mismo.  Terminar a toda costa.  El dolor ya es tan intenso que intento subir solo con una pierna, es decir todos los pasos grandes con la pierna derecha.  Duele menos así pero voy más despacio. No está de todo claro por donde ir.  Por fin llego arriba y veo más arriba de esta parte aún una especie de cresta.  Me lanzo a correr y andar hacía ella, adelantando de nuevo.  Hay una chica japonesa, creo, que va super rápida. Intento copiarla. Cada vez que veo una persona y me pongo a tope a alcanzarla.   Pisar la linea roja, más, más, más.   Tengo que llegar.  Me entra una especie de locura.

La zona se vuelve técnica.  No tengo el perfil y mi memoria me dice que tengo que bajar 500m para La Flégère.  ¿Tengo tiempo?   Milagrosamente hay momentos en que la rodilla deja de dolerme y puedo correr, correr de verdad.   Empiezo a hablar a mi mismo de mi rodilla, y parece que la rodilla se llama Emelie Forsberg!  ¡No tengo ni idea porque! ¿Alucinaciones?  ¿Locura?  Me alcanza un hombre gallego y me dice que no hay que bajar, que La Flégère está aquí al lado, que se puede ver.  Allí está, lejos pero a mi nivel. (Había entendido mal lo de bajar)  Dice que tenemos tiempo de sobras.   Me relajo un momento.  
Voy con dolor pero un poco más despacio.  El tiempo pasa, sigue lejos.  Me pasa gente, trotando.  Intento trotar, al dolor es intenso.   Me encuentro con una senderista y le pregunto si llegaré.  Me dí cuenta que no tengo tiempo.   Me acelero otra vez, otra vez a tope.  ¡Me van a cortar en el km 160! Otra vez a la locura.   Locura.  No hay otra palabra  Me faltan 10 minutos hasta el corte. ¡Me van a cortar a 160km!!   No llego.  Decido ignorar el dolor.   Ya sé que hay un dolor horroroso pero decido no hacerle caso.  Cuando una mujer da a luz sin anestesia tiene que soportar mucho dolor y lo hace, no hay remedio.  Lo mismo aquí.  El dolor existe pero lo abrazo, lo acepto, me convierto en mi dolor.  Llego al punto en el dolor ya no me afecta.  De verdad. 
Voy contando mis pasos en la subida, a ver si avanzo suficientemente en cada minuto para llegar.  Última subida con esfuerzo máximo.   ¡Llego!  Me sobran, 4 minutos? ( de hecho luego descubro que o mi reloj va mal o hemos salido un par de minutos tarde, me sobran 6 en realidad).

No sé cuantas personas llegaron tras de mi, pocas.   Por alguna razón alguien me había comentado que a los que llegan a tiempo aquí les deja terminar en Chamonix aunque sea más tarde del corte.  Hablo con una Americana que había pasado este control con literalmente segundos de tiempo. Tiene las plantas de los pies llenos de ampollas.  Emociones fuertes.

No sé si no me fio de este rumor pero empiezo a bajar.  Me duele mucho la rodilla, doblarla es una agonía cada vez.  Ando cuesta abajo bien, luego se empina la pista, se convierte en senda, con raíces, incomoda.  No puedo correr.  Miro mi reloj a ver cuántos metros de desnivel bajo en 5 minutos,.  No son suficientes.   Intento correr.  Lo hago un minuto, dolor intenso.     El tempo pasa.  Me dice uno que quedan 3 km de senda y uno de carretera en Chamonix.   Tengo que llegar a tiempo.  Me obsesiono con esto, me da lo mismo si nos dan más minutos, tengo que llegar antes de las 15:30( ¡no tengo nada claro que los dan en realidad!).  Hago cálculos mentales.   14:50 o 15:00, no me acuerdo.  Empiezo a correr a tope, el camino es más fácil.   Ya domino esto del dolor.   La agonía está allí chillándome.   Pero ya puedo ignorarla.  Ya sé que suena ridículo pero es así.   Había tomado una decisión irrevocable que  iba a terminar.   Tenía una certeza absoluta en esto.   Me exprimo al máximo.  Lo único que importa en mi vida en estos momentos es llegar.   La concentración es intensa, total.    Consigo superar el dolor.  El dolor ya no me puede hacer más, y aún así no me ha parado.   Llevo 8  horas de dolor continuo y agudo y no me ha parado.   Reconozco que iba con una actitud psicótica, una locura, una dedicación total e absoluta.  Algunos, muchos quizás dirán que es una estupidez.  Quizás tengan razón, pero era el único recurso que tenía para terminar. A falta de entrenamiento y habilidad solo me quedaba la locura.

Llego al asfalto. Pienso en llamar a mi mujer para ver mi llegada en el ordenador, pero decido que no hay tiempo. Los voluntarios me dirigen por las calles  Empiezan los aplausos del público.  Nunca en mi vida he visto un apoyo como en esta carrera.  Solo para experimentar esto vale la pena toda la carrera.   La gente grita, aplauda, me llaman por mi nombre.  Hay mucho británicos allí, hay banderas.  Los ánimos me llegan al alma.   Corro, disfruto, más, más.  No hay dolor.  Voy mirando el reloj todo el tiempo, 6 minutos, 5 minutos.  Llego.  Miro el reloj.  ¡Me sobran 4 minutos!  ¡Quizás no hacia falta tanto esfuerzo al final!  Iba sobrado de tiempo (De hecho luego al ver que mi reloj iba mal creo que me sobraron 7 minutos!!  Tiempo final 45h 52min 49s).  Aún terminaron 10 personas detrás de mí.

Felicitación de Óscar.   Un chico llega unos segundos después de mi.  Se tira al suelo y está varios minutos llorando allí.   Otro llega, no sé si se desmaya, vienen médicos con camilla.
Finisher!!
Antes de llegar pensaba que me vendrían las lágrimas.   No vienen.   Ya no tengo energía mental ni para esto.    Me encuentro hueco, gastado.   Aún tengo piernas para moverme unos minutos más, ¡luego no!  No hay sensación de euforia.   ¡Llevo toda la carrera con euforia!     Desde que allí en Italia 24 horas antes había decido terminar la carrera ha sido la experiencia más intensa que he vivido.  Me ha comido por completo.   He dejado todo allí.  He usado todos mis recursos.  Por esto corro Ultra Trails.  Para llegar a estos momentos.   Estoy en paz.  Una paz debajo de toda la actividad del universo. La carrera me ha llevado a mis limites, pero no me ha roto.   Esta sensación la guardaré para siempre en una caja en mi alma.   Como dijo Winston Churchill en la segunda guerra mundial  “ We will never, never surrender!”  No me rendí.  Reconozco que tuve suerte, pero sobre todo que no me rendí.  Me he enfrentado a la mejor carrera del mundo y no me ha roto.  La abrazo, ha sido una experiencia tremenda, hermosa, exigente como ninguna otra. Ahora somos amigos del alma.  Las cosas que valen la pena en la vida requieren esfuerzo, siempre.  Esta carrera vale mucho, y os aseguro que, al menos para mí, ha sido dura.   Volveré.
Dedico la carrera a Ana, David y Alex, que me tienen que aguantan todos los días.  A mis compañeros de carrera Pablo Cofrades y Óscar Plasín, que grandes sois, amigos.   A mis compañeros del mejor club de montaña del mundo, Peña Guara.  Al gran Ramón Ferrer.  A mi vecino, gran corredor y persona Carlos García, a mi gran rival Michel Borrás.
Consejos:  Entrenar.  Conseguir un colchón al principio sobre los tiempos de corte.  No parar mucho en los avituallamientos.  Correr las bajadas, no andarlas. Practicar correr de noche.

miércoles, 30 de julio de 2014

MI GRAN TRAIL ANETO-POSETS. DORSAL 0246

SOMOS
COMO ESOS ÁRBOLES
BATIDOS POR EL VIENTO
QUE AZOTA DESDE EL MAR


Uno de los objetivos de este año era quitarme la “espina” que llevaba clavada desde el año pasado por no acabar la Ultra Trail del Aneto-Posets debido a las tormentas que cayeron en la zona del collado de la Forqueta. 109KM. y 7.000m + por delante, como dice la organización, “bucle infinito”.
En la salida y sin nervios ya estoy preparado para salir, las charradas de rigor con los numerosos conocidos, entre ellos mi sobrino Oscar, con sus compañeros, Jordi y Angel, que dice que está nervioso. Estoy desde hace unos meses con los tendones de Aquiles bajo sospecha, me duelen cuando corro, no lo tengo nada claro si podré acabarla. La Ultra del Sobrarbe lo pasé muy mal, desde entonces no he corrido “casi” nada, me he dedicado ha hacer montaña andando, la vuelta al Vignemale con el Petit incluido, el Midi D´Ossau, Los Picos de la Forqueta, los tres miles del Balneario (la cresta desde los Infiernos hasta el Pico de Argualas), y para relajar antes de la carrera en Vadiello, una vuelta por los Pepes y el barranco de la Matosa. Me tocará correr con dolor, pues en esta última prueba cuando corría me dolían los tendones y gemelos.
Una salida muy bonita con música y mucho público animando. Nos juntamos un grupo de cuatro del club Peña Guara, Carlos Javier García, Javier Lorente, Miguel Angel Melet y yo, Javier Sanagustín, en definitiva tres Javieres contra un Miguel. ¡Lo tiene claro!
No se que pasa hoy, pero en la salida se corre bastante. Incluso me cuenta Oscar Plasin que en cabeza ha ido con el gancho para poder seguir al primero. Y ¿Quién era este primero? Pues nada mas y nada menos que un colega de carreras mío, que decidió tirar hasta La Besurta antes de comenzar la subida a la Renclusa, y darse la vuelta. No estaba mentalmente con ganas de correr por la noche. Y como de noche y con los focos todos los gatos son pardos, pues que lo siguieron, no sin rechistar. ¡Qué pasa hoy! Que esto es una Ultra, que no es un cross.
Y tras esta pequeña anécdota, la táctica es correr suave pero correr hasta el inicio de la senda al refugio de la Renclusa, excepto en las subidas fuertes. Se sale de Benasque y se sube por la margen izquierda del Esera hasta los Los Llanos del Hospital, pasando antes por el Plan de Senarte y los Baños de Benasque, entre pista y senda, para aquí cambiar a la margen derecha, antes de comenzar la subida al refugio de la Renclusa.  En la Renclusa paramos un rato a comer y beber, y enseguida subimos el “cuello de l´Anclusa y bajamos hacía el Plan Alto de  Aiguallut, la subida la hacemos a buen ritmo, y la bajada suave, pues el terreno y la noche impiden correr más. En el vallecito (plan) antes de comenzar a subir  por el valle de Barrancs hasta el collado de Salenques, meto los pies en el agua, y es que mas que un valle parece un lago. Agua por todas partes. Comenzamos a subir al collado de  Salenques, sabemos lo que nos toca ahora, un mundo de roca, agua, heleros, altura y soledad, y en cuanto amanezca unas vistas maravillosas de la Alta montaña. A nuestra derecha el Macizo de la Maladeta con sus mas de tres mil metros y cimas como el Aneto, Tempestades, Cresta de Salenques, Margalida, Rusell etc… Los heleros los cruzo con cuidado y por donde están las cuerdas y los escalones. Gran preparación por parte de los voluntarios. Ya llego al collado de Salenques medio amaneciendo 5:43:54, la bajada la hago con cuidado para no tirar piedras. Aquí Javier y Miguel se han ido un poquillo, pero los cazo enseguida en el segundo helero, que bajo en culenbajen, mientras la pequeña pendiente lo permite, luego a andar clavando tacos, y en cuanto puedo salgo de los heleros y bajo por las marcas y la senda. Está bien marcado. Lo mejor es no salirse de las marcas. Luego nos enteramos de un accidente en los heleros.
Tras bajar Salenques y llegar al puesto médico, hacia los 2.256m. de altura, nos dirigimos al hermoso collado sin nombre “Cota 2706”, donde está un control con unos cuantos conocidos entre ellos Viteri, que le pido agua y aun la estoy esperando, puesto que se pone a “cascar” con todo el que llega, y yo no me espero.
Este tramo no se me ha hecho excesivamente largo porque me voy mirando las paredes del Rusell y los ibones, Estanys para más señas, Ixalenques, Cap de la Vall, Estany Negre, Estany Cap de Anglios, etc…, pero parece que nunca acabas de subir. Se me hará mas larga la llegada a la Presa y avituallamiento de Llauset, tras subir al collado de Anglios. Aquí el grupo de 4 se queda reducido, a 2, 1 y 1. Yo no puedo seguir a Miguel Angel y Javier y Carlos no me puede seguir a mí. Hasta luego Lucas, por delante y por detrás.
No miro los tiempos pues voy por sensaciones, y el reloj ni lo miro. Los datos que pongo son los que nos dieron a la llegada a meta.
Ahora me toca subir al collado de Ballibierna. Subo muy despacio, no es que me lo tome con tranquilidad, es que estoy un poco tocado. Me suena. Al final llego. Está Ramón. Me hace unas fotos. Pero me parece que llevo piedras en las zapatillas. Me las quito, las zapatillas y las piedras. Tengo los calcetines mojados y los pies como una pasa de arrugados. Me los seco y pido vaselina. Gracias al voluntario. Me la deja. Me pongo. Ramón dice que tiene calcetines secos. Es mentira. Se los ha dejado en el refugio. Me junto con Pedro Oliva y para abajo. El en las zonas técnicas baja mas despacio pues le duele la rodilla.
Tras pasar el refugio de Coronas, empiezo a trotar al “trote cochinero” por no andar. Aquí me pasa Pedro que en pista va más deprisa. Entro en Benasque. Y al Polideportivo. Aquí como lo que puedo, pico un poco de todo, pero poco, no me pasa la comida. Natalia me sirve como a un rey. Estoy derrotado. Me cambio de calcetines y de zapatillas. Pero dudo. La semana pasada las que me acababa de poner, mojadas me hacían mal. Me vuelvo a poner las anteriores. Miguel Angel y Javier como han llegado antes parten a dar la vuelta al Poset. Estamos en la mitad. Donde hay que ser fuerte mentalmente, y tenerlo claro, para no quedarse a disfrutar de la ducha, las cervezas y una buena comida, y….una buena siesta.
Tras comer un jamón muy salado que me ha dado Adrian salgo pitando para arriba.

SOMOS
IGUAL QUE NUESTRA TIERRA
SUAVES COMO LA ARCILLA
DUROS DEL ROQUEDAL


Como hace mucho calor y me conozco el percal subo hasta el Molino sin quemarme demasiado. Me cruzo con numerosos corredores de la Maratón de las Tucas. Me animan mucho a mi solo, pero… ¡porque voy solo!. Y zas me doy de frente con mi amigo de carreras, Joxan, que también viene de frente. Y le digo que haces si has salido en la Ultra. Y entonces me cuenta que solo ha corrido hasta la Besurta, que se le habían acabado las buenas sensaciones.
Pues yo sigo pa lante como los de …. Comienzo a bajar a Anciles y a Eriste, me encuentro a gusto, calor, bajadas y fuentes. Es lo mío.
En Eriste comienza la subida al Refugio de Angel Orús y al collado de la Forqueta. Comienzo suave, pero de repente veo tres  Ultreros que me van a coger. Decido tirar pa lante fuerte, entonces empiezo a coger gente. Y en el Refugio están Miguel y Javier. Pero ellos se van. Y yo me pongo a hacer los deberes en el Water del Refugio. ¡Qué contento estooooy! Un diez en los deberes.
Salgo para arriba tras comer algo y avituallar. Los veo a lo lejos. Pero poco a poco veo que me voy acercando. Y ya poco antes del collado los pillo. Ya llegamos juntos al collado. Aquí me pongo a correr que hice la bajada hace dos semanas. Ahora me toca bajar rápido y adelantar a corredores. Llego al refugio de Viadós y a comer y beber.  Todo esto por intentar llegar de día a este refugio.
Unos cuantos excursionistas alucinan de lo que estamos haciendo. Me ofrecen de todo. Hasta vino. Les digo que si me tomo el vino me quedo. Como cojo frío salgo para el collado de Estós. Vamos unos cuantos en fila india pero muy despacio. Adelantamos en la subida. Y ya hasta el collado. Aquí tambien nos juntamos con unos cuantos y bajamos unos ratos delante y otros detrás. Medio andando medio corriendo. La bajada hasta el refugio de Estós está destrozada por las tormentas. Se hace larga. Pero como hemos ido despacio no tengo malas sensaciones. Paramos en el refugio, comemos y bebemos. Pero estoy cogiendo frío. Les digo que bajo al trote cochinero. Pero este trote cochinero en cuanto llega la pista se convierte en carrera de verdad. Después de unos cuantos kilómetros me miro para atrás y solo voy yo con Daniel Muñoz. Le digo y pregunto que donde se han quedado Miguel y Javier, que los esperamos sentados. Y me dice que hace rato que se han quedado que bajan mas despacio. Pues nada a nuestro ritmo para acabar antes. A ratos le digo que afloje, pues bajamos muy aprisa.  Nos cruzamos con Pedro Oliva, que parece que sube en vez de bajar, Daniel dice que es alguien de la organización haciendo fotos, pero no, es  Pedro que le duele la rodilla y baja renqueando. Antes de llegar al puente y la pista que nos llevará a Benasque, y para no perder la costumbre, nos damos unas vueltas por el Camping. ¡Que nos hemos perdido y metido en el camping! ¡Tiene cojones la cosa!
Y ya por la pista pegada al río y bajando bastante el ritmo, por el mismo camino que la salida de la Ultra, llegamos a Benasque.
Y si para la salida estaba lleno de público, a estas horas no queda casi nadie. “Ya no queda casi nadie de los de antes y los que hay… se han marchado ooooo” Perdón, han cambiado. Celtas Cortos: 20 de Abril del 90.

Hola, chata, ¿cómo estás?
¿Te sorprende que te escriba?
Tanto tiempo es normal.
Pues es que estaba aquí solo,
me había puesto a recordar,
me entró la melancolía
y te tenía que hablar.
¿Recuerdas aquella noche en la CABAÑA DE TURMO
las risas que nos hacíamos antes todos juntos?
Hoy no queda casi nadie de los de antes,
y los que hay
han cambiado, han cambiado, sí.

Para el que no lo sepa hemos pasado junto a esta cabaña.

El voluntario que lleva el control de marcaje y pocos más. Pero eso es lo que tiene llegar a las tres y cuarto de la madrugada. Si hubiera corrido más no me hubiera pasado. Pero esto lo dejo para el año que venga. Ja.
Muy contento de haber acabado
Ya no tengo la espinita.
He corrido con dolor, ¡por si acaso!.
A beber cerveza. A la ducha y  a dormir.
Mañana será otro día.
A la mañana me encuentro con mi sobrino Oscar, y sus compañeros. Se han quedado en Benasque. Las razones:
En sus blogs:



ENHORABUENA a todos los implicados en la organización. Excelente organización. Inmejorables los voluntarios. Te ofrecía todo, te lo daban, te lo preparaban… muchas gracias a todos.

SOMOS
COMO LA HUMILDE ADOBA
QUE CUBRE CONTRA EL TIEMPO
LA SOMBRA DEL HOGAR


FICHA TECNICA:
PUNTO DE PARTIDA: Localidad de Benasque (Huesca).
DISTANCIA RECORRIDA: 109km.
TIEMPO TOTAL: 27:16:57
DESNIVEL POSITIVO: 7.000 m.
PUESTO: ES LO DE MENOS. (ya lo pongo yo……el 44)
TROFEO: ESTE AÑO NO TOCABA PARA MAYORES DE ….
PARA REPETIR. ESPERO ESTAR EN MEJORES CONDICIONES FISICAS
GRACIAS A TODOS POR LOS ANIMOS Y FELICITACIONES, PERO HAGO LO QUE ME GUSTA. SUBIR Y BAJAR MONTAÑAS.

JAVISA

jueves, 19 de junio de 2014

CRÓNICA "VOLTA A CATALUNYA A PEU"

Pocas horas después de terminar el reto, LA VOLTA A CATALUNYA A PEU,  de este año las sensaciones son extrañas…. Nervios, ansiedad, cansancio, dolor, alegría, felicidad….mucha felicidad, creo que es la palabra que mejor define las sensaciones que siento en estos momentos.
Cuando se finaliza un reto de este tipo siempre se señala al corredor, pero yo considero que es cosa de todos, principalmente de las personas que cuidan al corredor y esta persona ha sido JOSEP GAVIRA!!
Es la persona que cuida, mima, sufre, hace la comida, quien lava la ropa, quien busca la mejor ruta…. En definitiva todo, yo únicamente ponía las herramientas  para que el reto se consiguiera, el esfuerzo físico y mental, pero el resto lo ponía él.
Han sido días muy duros y complicados…no por el hecho de tener que correr o andar lo más rápido posible para poder llegar y descansar el máximo tiempo posible, sino por las condiciones climatológicas, mucha calor, sobre todo los últimos días de la aventura, con temperaturas por encima de los 35 grados, un auténtico mal sueño y más cuando estás haciendo una actividad física.
Es difícil quedarse con algún momento o detalle…porque hay muchos y muy buenos.
Pero si me tuviera que quedar con alguno sería la llegada, ver a todos los tuyos, familia, amigos, compañeros….Para mí es lo más importante!!! Lo he dicho en muchas ocasiones y creo que es lo que siento, eso es personal pero también es de todo un grupo de personas, que sin ellos no hubiera podido ser posible.
Desde el primer momento cuando propuse esta aventura que la gente no se terminaba de creer…puede ser por los kilómetros que se tenían que hacer, por tenerlo que hacer en 15 días, muchos creían que era una auténtica locura, hasta llegue a pensar que no sería capaz y mas cuando durante algún tramo había sufrido algún susto que casi me deja fuera de combate….finalmente puedo decir que ha valido la pena, que ha sido una experiencia impresionante y con algunas anécdotas para poder explicar el día de mañana.
Cabe mencionar el recibimiento de algunos municipios, entre ellos Begur, Roses, La Jonquera, Roquetes y también de otras poblaciones de paso como Vallvidrera, Espot, Pont de Suert, Lleida o Setcases donde me esperaban mi mujer, mi hijo Joel y mis suegros.
La llegada fue espectacular, la emoción y la felicidad fueron los valores más importantes a resaltar.
Considero que la superación y el esfuerzo personal valieron la pena….y todo gracias al soporte de una persona “10”, Josep Gavira. No me cansaré de decirlo, creo que fue mi cabeza durante toda la travesía.
Anécdotas constantes:
1ª Etapa. Durante la primera etapa, mal de estómago al km 85 aproximadamente, por beber agua no potable de una fuente…me había quedado sin agua y hacia mucha calor, no tuve otro remedio que hacerlo… Llevaba muchos kilómetros sin encontrar a Jose y aquella fuente fue mi esperanza. A partir de ese momento hasta encontrar a Josep con mal de barriga!  Uff, comenzaba bien la travesía!!! Hora de salida a las 7 de la mañana con gran parte de los compañeros de Serres del Mestral en la salida y acompañado por algunos hasta Cambrils.
2ª Etapa: Comenzábamos a las 7 de la mañana desde una pista asfaltada  de L’Arboc y que pasaba por un bosque que nos conduciría por un sendero de BTT hasta Vilanova i la Geltrú, pistas de BTT, muy buen recorrido por medio del bosque, muy bien señalizado llegando a la Costa del Garraf, pasando por Sitges, lugar donde dejaríamos la costa y nos adentraríamos en las montañas del Garraf, senderos y subidas donde se realiza la UT Barcelona, pasando por diferentes municipios, haciendo desnivel positivo hasta llegar al Baixador de Vallvidrera, una de las estaciones de tren más emblemática de Barcelona! Aquí nos esperaba una de las representantes de la Fundación del Banco de Alimentos de Barcelona, Sabine!
3ª Etapa. Esta etapa comenzaba a las 7:30 de la mañana, saliendo de la estación y subiendo hasta el Coll del Parc Collserola, bonitos parajes y perfecto itinerario para practicar BTT y senderismo. También buenas vistas del Parque de atracciones del Tibidabo y de la ciudad de Barcelona!
A continuación llegábamos a Montcada, lugar de recorte, ya que se había de pasar por la población y atravesar carretera y autopista. Una vez pasado estos obstáculos llegábamos a la Sierra del Litoral, caminos amplios y bien marcados, pasando por alguna ermita y lugares de interés histórico y cultural de la zona de Barcelona! Después de un día de mucho calor y con  mucho desnivel positivo llegábamos a Torderà.  Aquí me esperaban parte de familia que viven en la zona, mi tía Pili y mis primas Mónica y Mariona. Pernoctando en casa de mi tia donde pudimos disfrutar de una cama y una buena ducha.
4ª Etapa. Nos levantamos a las 6 de la mañana, con un buen almuerzo y bien descansados vamos a comenzar a caminar hasta Blanes. Aquí comenzaba a hacer la Costa del Maresme pasando calas con continuas subidas y bajadas, con escaleras de piedra, rincones extraordinarios con muy buenas vistas de las playas de la Costa Brava….Pasando por diferentes urbanizaciones hechas al lado del mar y seguramente pagadas a golpe de talonario!
Enseguida Tossa de Mar, población costera muy bonita con un castillo empotrado en una cala, con una muralla muy bien conservada al lado del mar, debía ser una fortaleza para defenderse de los ataques de los enemigos!! Después Lloret de Mar, Llafranc y otros municipios que nos encontramos a lo largo de la costa hasta llegar al Tamariu en el Baix Empordá. Aquí me esperaban acompañantes de  lujo, Pere y Enric, dos personas extraordinarias que me acompañarían por el interior de la costa para ir subiendo hasta llegar a un turó donde se encuentra la bonita Begur! Allí me esperaba mi compañero de fatigas Josep Gavira, personalidades del municipio y un representante del Banco de Alimentos de Girona.
5ª Etapa. A las 7 de la mañana, después de un buen almuerzo, encendíamos el motor, saliendo de Begur dirección a Pals por una pista de arena dura en la que no se podía correr mucho. Enseguida cogemos una carretera de asfalto de 18 km hasta llegar a Torroella de Montgrí, visitando el castillo que hay en el lomo de la montaña que se ve desde abajo del pueblo. De aquí a La Escala por la ruta del Vent, senderos que muestran los parajes de la zona que envuelve la Serra del Montgri! Una vez se sale de este paraje entramos en una pista que conduce a La Escala donde me esperaba un buen baño en la playa, bien merecido y más con el calor que estaba haciendo! Después pasamos por calas hasta legar a S. Martí d’Empuries y sus restos históricos, los cuales se pueden visitar pasando por pasarelas de madera.  Seguidamente se iniciaba una vuelta por los Aiguamolls de l’Emporda, lugar idílico para las aves que se encuentran en estos parajes, se ha de ver ya que es un lugar excepcional, ideal para visitar con bicicleta…. Se pasa por el lado del Cortalet y un camping inmenso tocando los Aiguamolls y siguiendo el GR92 llegamos a unas pistas pasando por S. Pere Pescador, Empuriabrava, acompañados por un grupo de personas de Roses, entre ellos Carles y Juan Diego!!
6ª Etapa: Etapa fantástica, aquí tenía la compañía de mis amigos vascos Mikel y Elena, impresionantes personas. Vinieron desde Beasaín para acompañarme hasta la Junquera!! Grandes personas!!! Iniciamos el viaje desde la bonita cala de Cap de Creus, donde se inicia el GR11, pasando por el Port de la Selva, Llança, Villamaniscle. Este último tramo durísimo de 16 km de asfalto, una carretera que enlaza el GR11 con la carretera que conduce a Francia! Primera parte horrible por el asfalto que encontramos, continuando por pistas amplias y algún bosque espeso en el que solo había Dólmenes, construcciones de piedras que hacían muy pesado el recorrido. Después de unos kilómetros yendo poco a poco por problemas en los tibiales, llegamos al Castell de Recasens y de allí a la Jonquera con los compañeros del C entre Excursionista de la Jonquera con los cuales vamos a recortar ya que nos esperaban diferentes personalidades del Ayuntamiento de la Junquera, entre ellos la alcaldesa.
7ª Etapa. A las 7 de la  mañana comenzaba la etapa en la que me acompañarían algunos compañeros del Centre Excursionista de la Jonquera. Después de una hora de viaje continuo por los parajes boscosos de la Garrotxa muy verdes y la excepcional compañía de Josep María y su cuñado Mar, gente de Maçanet de Cabrenys, gente fantástica que me van acompañar hasta Albanyá, pasando por el Mazico de las Salinas y llegando a la Vajol, Maçanet de Cabrenys…  Molló, Setcases, pasando por prados verdes y abundantes bosques espesos hasta el punto de llegada de la etapa. Aquí tuve la visita de los míos, Mar, Joel y los suegros. Ruta dura y complicada con un susto incluido, caída por un acantilado de 100 m. hasta que me pude agarrar a unas zarzas, media hora sin poder salir, sin frontal y suerte de la luna de fondo que me va a servir de gran ayuda para poder retomar el GR11 y llegar a dormir a un hostal que había cogido Mar! Al menos pude disfrutar de ellos unas horas, con un buen almuerzo en el mismo hostal.
8ª Etapa: Etapa triste, me levantaba con algún pincho que me recordaba la caída que había sufrido, llagado y con muchos dolores, voy a decidir pasar las pocas horas que tenía con la familia para disfrutar con los míos! La añoranza se hacía evidente!! Una etapa dura emocionalmente, técnica y con mucho desnivel. Para empezar dura subida a Vallter 2000,  siguiendo la cresta de los valles que envuelven las pistas de esquí y por donde se llega a la Vall de Nuria. Impresionantes vistas desde los puntos más altos. Siguiendo un sendero bien marcado hasta llegar al balneario de Núria, desde donde se desciende por un sendero hasta Queralbs, lugar de parada obligada para poder subir al Vall de Nuria.
Después Rives de Freser, Planoles y Dòrria, llegando a los prados de Puigcerdà después de una dura etapa. Aquí me esperaba el alcalde y representantes del consistorio municipal, así como el rector de Puigcerdà.
9ª Etapa. A las 7 de la mañana nos poníamos en pie, desayuno y ya preveía que seria una jornada muy dura. Tocaba ponerse las pilas y comenzar a subir, aunque primero con 10 km de asfalto hasta llegar a Guills de Cerdanya, donde comenzaba una subida hasta el refugio de Malniu. Siguiendo por el GR11 se pasará a la parte Andorrana, montañas llenas de nieve y bien marcadas, recorridos muy recomendables para practicar el senderismo. Una vez pasados varios torrentes y refugios llegamos al Encamp. Aquí comenzaba otra subida muy fuerte hasta el Collado de Ordino, 4 km con mucho desnivel. Lugar de parada y donde finalmente hicimos noche con unas espectaculares vistas de las montañas nevadas.
10ª Etapa: Comenzamos temprano sabiendo que teníamos una dura jornada hasta llegar a Espot, lugar final de Etapa. Esta etapa tendría como punto emblemático el Collado de Baiau, a unos 3000 m. de altitud, el punto más alto de la travesía. También importante el refugio de Coma-Pedrosa, con mucha nieve y muchos torrentes provocados por el deshielo de la nieve caída en estos puntos. Pero con paso firme y poco a poco hasta que un mal paso provocó que cayera por un nevero provocándome una herida en el pie. Nada considerable, pero si un susto muy grande.
Y pasando por unos valles impresionantes y con mucha nieve vemos el refugio de Baiau, una caja metálica que sirve de refugio.
Seguimos bajando hasta llegar a Àreu donde me esperaba una sorpresa muy agradable, mi hermano Sergi, con el hice los últimos 3 km que me quedaban hasta llegar a Àreu. Desde allí vanos a recortar hasta llegar a la Guingueta d’Aneu para hacer los últimos kilómetros de etapa con el compañero Conrad de Vandellòs que se había acercado para acompañarme hasta Espot y al día siguiente hasta Pont de Suert.
Ahora tocaba una charradeta y a descansar en el apartamento de nuestra compañera Assumpció, gran compañera de fatigas.
11ª Etapa: Ya pensaba que esta etapa seria diferente y mas sabiendo que tendría la compañía de Eduard Moix, compañero de las Serres del Mestral. Puestos en ruta vamos a comenzar a charrar y la ruta se va a hacer muy amena y muy sencilla. Subimos por el Portarró d’Espot, dura subida aunque más sencilla de lo que parecía al principio. Llegamos a Boi, punto intermedio de la etapa con muy buenas sensaciones y muy rápido. Seguimos por el camino del Agua, sendero que pasa por al lado del rio Noguera Ribagorzana. Trayecto mucho más llano de lo que teníamos que hacer y que mis pies agradecieron. Etapa muy corta, en relación a las anteriores. A las 18 horas habíamos terminado, que descanso después de unos días duros, una etapa de transición ideal. A media tarde esperábamos al compañero Tomás que me acompañaría al día siguiente de Pont de Suert hasta Alfarrás.  Tomás llegaba a Pont de Suert con autobús, cansado y con dos mochilas cargadas de ropa y comida, como si tuviéramos que hacer una expedición. Nunca se sabe lo que podría pasar durante el recorrido, es un tío previsor. Vamos a Boí, lugar donde haremos noche en el apartamento de los hermanos Eduard y Octavi, gracias a ellos vamos a cenar de lujo.  
12ª Etapa: A las 5 de la mañana nos levantábamos para desayunar y comenzar la dura etapa del día, finalmente por las condiciones climatológicas que se van a producir durante el último tramo del recorrido alargada hasta Lleida.
Lo cierto es que Tomás va a ser un excelente guía, el recorrido lo merecía ya que era complicado seguir el track que llevábamos, pero finalmente nos dimos cuenta que podíamos seguir el GR18, tramo Aragonés pasando por una zona bastante árida y de gente y de fuentes.
Hasta que encontramos Cajiga donde Tomás sabía que había una casa de turismo rural donde podíamos comprar bebidas. Lo hicimos sin pensar, dos quintos frescos que bajaron al estómago  fantásticamente. Un calor infernal por encima de los 32 grados y observando como por detrás se acercaba una tormenta que ponía los pelos de punta. Comenzamos a correr y pasar por pueblos cuando ya nos comenzaban a caer las primeras gotas. La tormenta se iba aproximando rápidamente y comenzábamos a tenerla encima. El compañero Josep se encontraba algo lejos del lugar donde habíamos quedado cuando llegamos a una carretera donde se va a parar una furgoneta en la que iban dos chicos que muy amablemente nos van a llevar a Alfarrás. Le voy a comentar a Tomás que si quería acompañarme hasta Lleida y así hacerla más larga para intentar reducir la etapa del día siguiente. Al llegar a Almenar le voy a comentar a Tomás que ya era hora de que volviera a casa y que esperase a que Josep Gavira le acercara a su casa y yo continuaba hasta Lleida punto de final de etapa. Así lo hicimos. Lleida, capital de la Terraferma, campos de cultivo, regadío y secano, logar donde me había criado durante 30 años. Había llegado al lugar donde me esperaba un gran amigo y su familia, Sergi, Mar y su hijo Roger. Gran sorpresa también al encontrarme  a otro compañero, Juan Ignacio que me acompañaría durante toda la etapa del día siguiente de Lleida a Ascó.  
La familia Fernàndez-Roman nos tenía preparada una cena esplendida, con mucha y muy diversa comida, pensando en todo lo que me gusta, mil gracias por todo hermano.
13ª Etapa: Al día siguiente lo veía todo con mejor color después del trato recibido…volvía a estar triste, pero de felicidad, ya que habíamos sido excepcionalmente atendidos tanto yo como el Josep. Pero teníamos que continuar y así la hicimos. Ahora teníamos de acompañante al J Ignacio haciendo el tramo en BTT, sabía que no podría aguantar corriendo o caminando y decidió hacerlo en bicicleta, buena elección. Fue un día con muchísimo calor, con puntas por encima de los 38 grados. Suerte tuvimos que J. Ignacio llevaba alforjas en la bicicleta en las cuales llevaba más agua y así poder cubrir largas distancias sin el apoyo de Josep. A las 17 horas llegábamos a Almatret, después de pasar por Sudanell, Aitona y Serós, punto donde hicimos el avituallamiento con Josep y hasta Almatret ya no tendríamos ningún otro enlace y fue un tramo muy duro, calor, pistas anchas… hasta que llegamos a Almatret, totalmente adornado de unos ventiladores enormes que deslucían las vistas de cualquiera.
Allí, después de bebernos un champú fresco y de reponer las pocas fuerzas que nos quedaban quise continuar hasta Ascó, pasando por riba-roja y Flix.  Esa noche quería estar con los míos y le voy a pedir a Conrad que si me podía venir a buscar para llevarme a casa y así ver a Mar y a Joel. La verdad es que ya los encontraba mucho a faltar y necesitaba verlos para continuar la aventura. Me va a venir de perlas poder comer bien y dormir en mi cama, lo necesitaba. Al día siguiente me levantaba con las pilas cargadas y preparado para afrontar la jornada con más optimismo.
14ª Etapa. Comenzábamos a las 10 de la mañana, sabiendo que la jornada anterior habíamos avanzado bastante. Nos quedaban 66 km de asfalto, duro pero que con compañía se harían mejor. Esta vez tenia la compañía de Oscar de Tivissa.
Comenzamos en Ascó, pasando por el Pas de l’Ase, único punto de tierra y sendero, después todo asfalto hasta llegar a Mora y Benissanet, donde nos esperaba un poco de agua fresca que nos va a dar una señora de nombre Dolors. Que bien nos vino, después continuaba el asfalto hasta Miravet con buenas vistas del castillo y del paso de barca que atraviesa el Rio Ebro. Aquí comenzaba un sendero de tierra, el único que haríamos hasta llegar cerca de Benifallet, lugar donde comenzaba la vía Verde desde la Estación. A partir de aquí cemento roto que conduce hasta el punto final de la etapa en Roquetes.
Pasado Xerta, nos encontramos con el J Ignacio, otra ez yendo en bicicleta para acompañarnos hasta Roquetes. Por fin llegábamos a la entrada del pueblo lugar donde nos esperaban unas chicas del Club Trail de Roquetes. Impresionante recibida con el alcalde y diferente concejales del municipio juntamente con compañeros del Trail Roquetes esperando en el pabellón del pueblo. Allí nos esperaban con bebida y comida para cargar las pilas. De nuevo mil gracias.
Ya solo quedaba la última etapa y terminar la aventura que se va a iniciar el uno de junio desde  l’Hospitalet de l’Infante, municipio costero de la Costa Dorada.
Esta noche dormiríamos en casa de un compañero de Camarles, Kik’s que nos va a invitar a cenar en su club excursionista y el Josep y yo encantados vamos a aceptar. A las 0:30 horas íbamos a dormir después de cenar muy bien, nos va a dejar las llaves de su casa y como unos más de su familia nos va a dejar dormir sin ningún problema. La verdad es que te sientes un privilegiado de tener personas a tu lado que te faciliten todo lo que tienen sin pedir nada. Otra vez mil gracias.
15ª Etapa. La última etapa de esta fantástica historia. Una aventura que no podía terminar mejor teniendo la compañía de todos los compañeros y amigos hasta l’Hospitalet de l’Infant. Sensaciones extrañas pero a la vez de mucha felicidad, encontrándome por el camino de l’Atmella al jabalí de Vandellòs, Xavi Espelta, gran compañero y cerca de S. Jordi a Gregorio, compañero de club y amante de la naturaleza. Con los dos llegaríamos cerca de Almadrava, donde encontraríamos  a Assum, excelente persona, a Joan un gran hombre, a Conrad, dispuestos a darlo todo por los demás y al Zubi, un crak.
Con ellos iniciábamos el camino de vuelta a casa. Más adelante también encontraríamos a Oscar Cames, a Oscar de Tivissa, Noemi, y el gran Josep Gavira, extraordinario compañero y mejor persona. A poco más de 4 km de la llegada estaba  Edu Moix haciendo la última grabación de este gran episodio. Justo en la montaña del Tor, lugar emblemático cuando oyes hablar de l’Hospitalet y su calas. Ahora tocaba llegar y reencontrarme con los míos, la familia, los amigos y los compañeros. Era complicado asimilar lo que había pasado durante aquellos 15 días.
Habían pasado muchas cosas, todas juntas no sabría con cual quedarme, aunque no quitaría nada de lo que me había pasado ya que lo disfrute y lo sufrí todo como si no volviera a pasar nunca más  por los lugares donde iba pasando.
Finalmente llegada a l’Hospitalet de l’Infant con la emoción que me iba pasando por las venas y las maltrechas piernas que habían llegado a su destino después de hacer la Vuelta a Cataluña en 15 días. Entonces caí rendido ante todos aquellos que habían apostado por mi, toda esa gente que se encontraba en la plaza que siempre recordaré, la Plaça  Berenguer Entença!!
Mujer, hijo, hermana, cuñado, sobrinos, padres, suegros, amigos, amigas, compañeros de club, de trabajo, concejales de ayuntamientos municipales de l’Hospitalet de l’Infant y Vandellós, personas ajenas al proyecto que tampoco se quisieron perder este momento. A todos ellos muchas gracias por el soporte que me han dado durante todo el recorrido de la Vuelta a Cataluña, tanto durante los malos como los buenos momentos.
Y no podía finalizar sin antes hacer una mención especial a una persona, Josep Gavira, sin él esto no lo hubiera podido conseguir. Mil gracias Josep.
Y como no, reto conseguido tanto por lo que hace a la Vuelta a Cataluña como también a la recogida de alimentos. 1200 km 0 1200 kg de alimentos!! Esto es lo más importante, que toda esta comida pueda llegar a las casas de los más necesitados.
Un aventurero popular que le gusta el entorno de las montañas que ha vivido una historia increíble. Las cosas imposibles a veces se hacen posibles, yo al menos lo he conseguido, con trabajo y constancia las cosas se pueden conseguir!!!

MARC FERNANDEZ