Fuente: Tierra de Aventura.
Actores principales: OSCAR PÉREZ Y JESÚS SANCHEZ PUENTE (Samuel)
Día: 21/10/2012
Actores principales: OSCAR PÉREZ Y JESÚS SANCHEZ PUENTE (Samuel)
Día: 21/10/2012
Casi que el cambio de hora
fue un detalle para los corredores y para el público, porque de esta manera la
salida una hora más tarde le dio tiempo al solo para subir un poquito más y
templar un pelín más el ambiente.
Bonita carrera de media montaña de 21 km y poco desnivel, que
discurre por el entorno de Ordesa y Bujaruelo, con unas vistas espectaculares,
en especial del Mondarruego, que en esta ocasión se había vestido con sus
mejores galas y que con el otoño presidiendo la prueba le dan una belleza
especial.
Y aunque ya parezca extraña esta circunstancia, la carrera
salio suave, tranquila y con un pequeño grupillo que tomaría la delantera pero
sin forzar mucho la marcha, con Luis Alberto Hernando, Apilluelo, Iván Reguera
y el francés Alban Fiers que iría marcando el ritmo, así hasta el ecuador de la
carrera cuando ya Hernando se marcharía del grupillo y lo iría estirando, con
el francés e Iván Reguera siguiéndole ya a cierta distancia. Así Luis Alberto
se plantaría en meta con un discreto tiempo de 1:32, mientras que para la
segunda plaza Ivan Reguera lograría sobrepasar al francés para hacer una
entrada cómoda en la plaza de Torla.
Aquí va la crónica de PUÇA, porque yo me quedo sin palabras.
Pronto nos quedamos solos ya que
los primeros kilómetros de carrera son muy corredores y nosotros habíamos de ir
a nuestro ritmo que no era entonces malo (5,2 km/h) y así irlo
subiendo hasta llegar a llevar un ritmo de 5,7 km/h que es un ritmo
buenísimo para estas condiciones. Detrás de nosotros llevábamos al que cerraba
la carrera, un chico muy amable que admiraba lo que estábamos llevando a cabo.
Sin dudar en ningún momento y
después de comer y beber salimos, ya que en el km 71 hay otro control de paso y
teníamos que llegar antes de la 1:30 de la madrugada, en medio 700 m. de desnivel positivo y
800 de desnivel negativo, no se que era peor! Entonces, no se como pero las
condiciones van a empeorar todavía mas y que es peor de lo peor?. Perdonar,
pero no sabría describirlo.
Después
de 40 minutos y 3 km
llegamos otra vez al control y yo en un tono alto y un poco atacado de nervios
les digo “Que coño pasa si he seguido unas cintas!? Hacia donde es? Que pasa?”.
Nos dicen que al llegar arriba donde la niebla era tan intensa había que ir a
la izquierda, me quedo como un incrédulo al oírlo, ya que fui siguiendo las
cintas. Volvemos hacia arriba y al llegar al cruce tiro a la izquierda y también
había cintas. Hago parar a Javier (lo dejo solo) y me dirijo a la derecha para
comprobar que yo había seguido unas cintas, y sí, había cintas en los dos
lados, pero también tengo que decir que había un cartón identificativos con una
flecha reflectante que ponía hacia la izquierda que yo no vi con tanta niebla,
no culpo a la organización ni mucho menos, ya que el circuito estaba muy bien
señalizado! Que quede dicho!
Bajando ya hacia Cornudella por
medio de un río, ya que aquel sendero de bajada para nosotros era un riachuelo
que nos mojaba los pies hasta los tobillos, ya no notaba el dolor en ningún
sitio, simplemente felicidad y un orgullo inmenso de haber tenido el placer de
acompañar a aquel HÉROE. Faltando un kilómetro para meta pare para darle un
abrazo y decirle lo orgulloso que estaba.
Pero en esta edición, la vigésimo
sexta, los corredores se han encontrado con un nuevo recorrido de 23 km y algo menos de
desnivel, siendo su cota máxima los 2760 m. y es que las autoridades locales no han
permitido el ascenso a la mítica montaña puesto que el cerrar el acceso al
Kinabalu durante un par de días causaba un gran quebranto económico.
En féminas la victoria tanto de
la prueba como del campeonato sería para la noruega Emelie
Forsberg, completando el podium las españolas Blanca María Serrano y Nuria Picas.
Ahora que la fiebre excursionista
de algunos que piensan que la brigada municipal pasará detrás de ellos se ha
terminado, he pensado que podríamos recorrer la montaña y recoger todo lo que
no nos gusta encontrarnos: papeles, latas, botellas de plástico…” Así comenzaba el correo electrónico que hace
un par de semanas Jaume Garrosset envío a los deportistas del Trote-Extrem.
Ayer, este grupo de corredores de
maratones y ultratrails recorrió a pie los caminos de la Mussara, en las
Montañas de Prades, por donde corren habitualmente. Se dedicaron a recoger las
basuras que otros excursionistas incívicos tiran sin ningún miramiento y llenaron diez
bolsas de basuras con todo tipo de escombros.
“La montaña no la limpia nadie y
lo más lógico sería que nadie la ensuciara tirando los pañuelos de papel y las
botellas de plástico a tierra, pero desafortunadamente
en este entorno también hay gente dejada y poco respetuosa”, afirma Jaume
Garrosset. Este tarragoní de 52 años hace más de 30 que entrena subiendo y
bajando montañas. En el Pirineo, los Alpes y también en el Himalaia. En el
2005, el grupo de amigos que salía a correr asiduamente y entrenaba al menos
tres días a la semana, más la actividad que tocara el sábado o domingo,crearon
el grupo Trote-Extrem. En su blog cuelgan noticias relacionadas con la montaña
y con las carreras y actividades en que participan, desde la Ultratrail del
Montblanc hasta la Ehunmilak del País Vasco. Ayer la cita no era para correr,
sino para caminar y limpiar el bosque.
Jaume, Berna, Edu, Jordi, Toni,
Neus, Ramón… El grupo se encontró a las diez de la mañana en Vilaplana (Baix Camp), al pie de la
Mussara. Desde esta localidad, a 30 minutos en coche de Tarragona, cada
miércoles, sea verano o invierno, haga frío o calor, haya luz o haya que correr
con frontal, el grupo entrena un mínimo de tres horas. Conocen bien los caminos
y van precisamente allí porque es uno de los bosque más próximos a Tarragona
donde más desnivel pueden salvar recorriendo menos distancia (en 3,5 kilómetors
ascienden 600 m.).
Una carrera que discurre por las montañas de Tivissa y que
año a año fue modificando ligeramente su recorrido hasta llegar al actual, ya
consolidado y que con 23,5
km y casi 2000 metros positivos no da un momento de
tregua. Senderos, piedras, crestas, trepadas y cuerdas fijas hacen de la
carrera de Tivissa una de las más exigentes del calendario, pudiendo
considerarla muy dura y técnica.
Así el mando de la carrera lo tomarían Adriá Boch y Kiko
Martí seguidos ya un poco más atrás por los hermanos El Quayed. Asi hasta que
Kiko se quedo sin gasolina y pocos kilómetros antes de la meta daría prácticamente
por terminada la
temperoda. Una temporada que la puede enmarcar, sobre todo
con su brillantísimo triunfo en la Transalpine Run.
De esta manera sería Adriá el que llegaría en solitario a la
meta, un minuto por delante del pequeño de los hermanos, Abderrahim, mientras que Ahmed lograría la
tercera plaza un par de minutos después de su hermano.