domingo, 18 de enero de 2026

CORREDORA APARTADA DE CARRERA POR RECIBIR AMENAZAS DE MUERTE

La semana pasada se celebró en Reino Unido una de las pruebas más duras y extremas del mundo, la SPINA RACE. Un recorrido de 431 kms que recorre el legendario sendero de la Pennine Way que atraviesa alguno de los paisajes más escarpados y remotos de Inglaterra. Los vencedores en esta ocasión serían el francés Sebastien Raichon con 95 horas 43’ y la británica Anne Troup que finalizó tras 106 horas y 19’. Aunque hay que destacar y mucho, el gran papel realizado por nuestro Eugení Rosello que de nuevo se ha visto obligado a abandonar la prueba, al limite de sus fuerzas y cuando lideraba la prueba a escasas 28 kms de la meta.

Pero la historia que nos ocupa es otra y la encontramos en la SPINE CHALLENGER SOUTH, una prueba algo más corta con salida también en Edale y finalización en Hardraw tras 108  millas (174 kms). Esta es la prueba que había elegido la británica Sarah Porter para debutar en una prueba de características extremas. Sarah Porter era conocida por su experiencia en triatlones y natación de larga distancia y desde hacia algo más de un año se había introducido también en pruebas de montaña y Ultra Trail. Pero si la británica tiene un perfil deportivo muy interesante, mucho más lo tiene en el plano humanitario.  Sarah es fundadora y directora ejecutiva de INSPIREDMINDS, una empresa tecnológica

comunitaria que aboga por el acceso equitativo a la inteligencia artificial y la educación para las niñas en países de ingresos bajos y medios, siendo socios y asesores de la ONU, LA OMS, la Royal Society, el gobierno de la IA de la UE, así como de numerosos organismos internacionales. Y en los últimos años Sarah Porter se ha implicado mucho con las condiciones de las niñas y mujeres afganas. Una trayectoria que comenzó en 2017 cuando ayudó a un equipo femenino de robótica a superar los obstáculos para obtener el visado y competir internacionalmente. A partir de allí se implico mucho con las mujeres de este país y jugó un papel decisivo en la evacuación de muchas de ellas tras la caída de Kabul a manos de los Talibanes. Desde entonces, la británica no ha parado de trabajar en favor de la evacuación y el apoyo a mujeres y niñas en zonas de guerra, así como en ayudar a las mujeres a romper barreras en espacios dominados por los hombres.

“He visto que a esta se la llama la carrera más brutal de Gran Bretaña y dada la brutalidad que sufren las mujeres en todo el mundo y el trabajo que realizamos, me parece muy apropiado participar aquí”, reflexiono Porter antes de tomar la salida, destacando también la resonancia simbólica del desafío con su misión.  Y es que la corredora quiso aprovechar la carrera para recaudar fondos para apoyar a mujeres jóvenes y niñas en Afganistán, una causa en la que que se ha involucrado mucho en la última década.

Pera esta labor tampoco ha pasado desapercibida para determinados extremistas que amenazan la seguridad de Sarah Porter. En este sentido la organización de la prueba, conocedora de las amenazas realizó una evaluación de riesgos y en un primer momento se optó por desactivar el GPS de la corredora y que en los puntos de control esta estuviera acompañada de un guardaespaldas, gestionando de esta forma los primeros kilómetros de la carrera. Pero seguían llegando amenazas de muerte creíbles y en el km 48 un equipo de la Spine Race recibió a Porter indicándole que por recomendación del director de carrera Phil Hayday-Brown y como medida de protección hacia ella, era retirada de la carrera. Una medida, que sepamos, sin precedentes en el mundo de las carreras por montaña.

Este es el comunicado que realizó la organización al día siguiente: “El sábado 10 tomamos la difícil decisión de retirar a una de nuestras participantes de la carrera tras una amenaza a su seguridad personal. Hemos estado trabajando con todas las autoridades pertinentes y creemos que no existe una amenaza mayor para los demás participantes en el recorrido. Entendemos que esto es decepcionante para la corredora en cuestión, pero la seguridad de todos nuestros participantes es siempre nuestra principal preocupación”.

A pesar de esta decepción, Porter ya esta planeando nuevos retos tanto en Gran Bretaña como en USA y con su mirada ya puesta en superar pruebas de 100 Millas y es que además de un gran reto físico esta también le sirve como una terapia para canalizar la ansiedad que genera su defensa.
Pero la misión de Sarah Porter en esta SPINA RACE no era solamente deportiva, sino que también aprovecho este evento para intentar recaudar fondos en apoyo a las mujeres y niñas evacuadas en zonas de guerra y a las que siguen atrapadas en ellas y aunque no pudo completar la carrera la recaudación sigue viento en popa y probablemente creciendo gracias a la publicidad que han logrado darle esos perfiles indeseables con sus amenazas y el desarrollo posterior de los hechos.

ESTA ES LA PAGINA donde si lo deseáis, también podéis colaborar con vuestras donaciones. La recaudación de fondos sigue activa.

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