jueves, 11 de octubre de 2012

ULTRA TRAIL ATLAS TOUBKAL

Viernes, 5 de Octubre.
El UTAT no se describe, no se cuenta. Lo que se puede hacer es venir a conocerlo; se trata de un conjunto de cosas que le dan forma y no se pueden computar. Tras dias de convivencia cercana, las jaimas del campamento
se sustentan de compañerismo y amistad, sin tener la apariencia de partir nómadas como pelo de cabra beréber a merced del viento del Alto Atlas. Una ficha técnica de esta prueba, sería algo reductivo, artificial, pués insuficiente.
Viernes, 5 de Octubre.
El UTAT no se describe, no se cuenta. Lo que se puede hacer es venir a conocerlo; se trata de un conjunto de cosas que le dan forma y no se pueden computar. Tras dias de convivencia cercana, las jaimas del campamento
La salida es rápida. Los corredores del ultra marchan a ritmo de maratón en la salida conjunta con los de esta prueba. Según lo previsto, yo en un mar estático, atrapando olas de sudor de este paisaje árido.
Pistas y pequeños senderos atravesando pueblos beréber, oasis de "yo quiero vivir en este lugar"... así hasta Timichi (km20) - a mi parecer- punto de inflexión en la prueba. Aquí, debes sentirte "mula carguera" y portear todo tú sostén sólido durante cuarenta y ocho quilómetros. Setti Fatma (km30) sólo ofrece liquído, Como contrapartida es la entrada al sector más impresionante de todo el recorrido. Gestiono mal la comida, - echo en falta mi pastel - pero bien el estrés que esto me produce. Al inicio de estos cuarenta quilómetros, una pequeña bolsa de cien gramos de frutos secos en un bolsillo y la mágia del lugar en el otro. Mirar atrás, al último avituallamiento no sirve de nada. Correr por aquí es conocer las reglas para integrarse en su ambiente sin romper la armonía. Ver la simpatía del pueblo beréber, ver la roca plegada por la sencillez de estas gentes, es inventar el reglamento del corredor minimalista para motivarse. Infinidad de puntos creados para llegar a Azib Likemt (km68). Por fin!, tres platos de buena pasta y Dawa a 40'.  Mis mejores sensaciones en el corazón del Atlas, ... qué placer !. Llego trotando a Tizi n' Tarahate (3456 m), la advertencia es clara: "attention descente dangereuse". La bajada es técnica, pero hace referencia al cambio del "microclima" que nos encontraremos en pocos quilómetros... A Imril, llego como pez sacado del agua. Mojado y sin apenas aliento. Menudo castañazo!.. y sin plátanos durante toda la prueba. La humedad es fuerte, como los últimos dieciocho quilómetros de subida hasta la llegada. Un poco de pasta y un "cadeau pour le deuxième" en un puesto de fruta saliendo del avituallamiento. Un magnífico y esplédido plátano ! ... abierto y todo ! Pero el sudor todo lo cierra, y en los últimos diez quilómetros, no quiero comer, no quiero beber, ni tan siquiera me apetece sacar el frontal. En la lejanía, el frontal de Dawa dibuja movimientos al compás de su hipoglucemía. En la lejanía, tranquilo sobre una piedra, le observó, a él y a la magnífica puesta de sol que nos acompaña y se escapa como el agua entre mis manos. Es mi cuerpo y yo decido. La primera regla del Ultra. Tan sencillo, como ver en esta última luz, los miles de quilómetros recorridos este año.
 


1 comentario:

Antonio Arias Conejo dijo...

Precios, preciso y escueto relato.